Pablo Herranz, jugador del Balonmano Nava desde prebenjamín, dará el salto al primer equipo tras finalizar su etapa en la categoría juvenil. Con sus 194 cm y 106 kg, Pablo estará a disposición de Diego Dorado, esperando su oportunidad en el pivote.

Además de la camiseta del Balonmano Nava, Pablo ha vestido en varias ocasiones la de la selección de Castilla y León y la de la selección Española Promesas, en varias concentraciones de tecnificación y el Torneo Scandibérico, que se celebró en Suecia en octubre de 2019.
Sintiéndose como uno más en el vestuario de Asobal, Pablo agradece el comportamiento de sus compañeros y los valores que le están enseñando, “seguro que me van a valer para un futuro tanto en disciplina personal como en el campo”.
“Un sueño hecho realidad, y encima estar haciendo lo que me encanta y en mi pueblo”, destaca Pablo, quien nos cuenta que entre consejos siempre se ha encontrado con que “siempre hay que dar el máximo, aunque haya otros jugadores por encima y sean mejores, pero siendo de Nava y perteneciendo al equipo de tu pueblo, nadie podía poner más ganas que tú”.
Entre risas, apunta que, al ser de los pequeños, siempre aporta mucho en el vestuario, pero que a pesar de su juventud, no le teme a nada e intenta siempre hacer todo lo que tenga en su mano, “por ganas no será”.
Para terminar, Pablo se marca como objetivo el seguir mejorando, tanto a nivel individual como en equipo, y “también me gustaría tener más confianza en la pista”.
Bienvenido Pablo.